Planes para el invierno en la sierra: chimenea, jacuzzi y silencio
Casi todo el mundo va a la sierra en verano. Y se pierde lo mejor. El invierno en la Sierra de Cazorla es otra cosa: menos gente, las cumbres nevadas, los ríos con más agua y la excusa perfecta para no salir del apartamento si no te apetece.
Desde Pozo Alcón, en el sur del parque, el invierno tiene planes de sobra. Estos son los que de verdad merecen la pena.
Por qué ir a la sierra en invierno
El argumento es sencillo: en invierno tenéis la sierra prácticamente para vosotros.
Las rutas que en agosto están llenas, en enero las hacéis sin cruzaros con nadie. Las cascadas bajan con fuerza por las lluvias. Y cuando nieva en las cumbres, el paisaje cambia por completo. A eso se le suma lo que de verdad apetece en invierno: volver a un apartamento con la chimenea encendida y meterse en el jacuzzi mientras fuera hace frío.
Es la combinación que hace que el invierno funcione tan bien para una escapada en pareja. Fuera, naturaleza en estado puro. Dentro, calor y nada que hacer.
La nieve, sin estación de esquí
En la Sierra de Cazorla no hay pistas de esquí, y mejor así. La nieve aquí es para verla, pisarla y fotografiarla, no para hacer cola en un telesilla.
Cuando cae, las cumbres de la Sierra del Pozo se cubren. El Pico Cabañas, uno de los puntos altos de la zona, supera los 2.000 metros y se sube desde el paraje de Puerto Llano, a unos cincuenta minutos del alojamiento. Es una ruta de montaña, así que en invierno hay que ir bien equipado y mirar el tiempo antes de salir, pero las vistas desde arriba, con la nieve y, en días despejados, Sierra Nevada al fondo, lo justifican.
Si no queréis subir a cota alta, basta con acercarse a los miradores cercanos a Pozo Alcón un día de nieve. El paisaje se ve igual de bien sin esfuerzo.
Importante en invierno: ropa por capas, cortavientos y calzado con buen agarre. En las zonas altas puede haber hielo, y conviene consultar la previsión antes de cualquier ruta.
Cascadas y agua, que en invierno van sobradas
Lo que en verano es un hilo de agua, en invierno es una cascada de verdad. Las lluvias y el deshielo llenan los ríos, y eso se nota en las rutas de agua de la zona.
El arroyo de Guazalamanco, a un cuarto de hora del alojamiento, baja con fuerza y su cascada se ve en todo su esplendor. La Cueva del Agua de Tíscar, una cavidad natural que el agua ha ido abriendo en la roca, es especialmente impresionante cuando lleva caudal. Y el entorno del Bosque Encantado de Higueras, junto al río Guadalentín, está más verde y vivo que nunca.
Son paseos cortos y fáciles, ideales para una mañana de invierno: andáis lo justo, veis el agua, y volvéis a la chimenea.
Los miradores, un plan corto que en invierno luce más
El aire limpio del invierno deja unas vistas que en verano la calima difumina. Por eso los miradores son un planazo en esta época, y casi todos están a pocos minutos de Pozo Alcón.
El mirador de Peña Quesada, a cinco minutos del alojamiento, da sobre el embalse de la Bolera y la Sierra del Pozo. El mirador del Lirio, junto a Fontanar, abre una panorámica amplia del valle del Guadiana Menor y es de los mejores sitios para ver la puesta de sol. Son paradas de quince o veinte minutos, perfectas para combinar con otra cosa o simplemente para parar el coche y mirar.
El plan que de verdad pide el invierno: chimenea y jacuzzi
Seamos honestos: una parte importante de una escapada de invierno es no salir.
En Kaukaba, los cuatro apartamentos tienen chimenea y bañera de hidromasaje dentro. El plan se monta solo: paseo corto por la mañana, comida tranquila, y la tarde de jacuzzi con la chimenea encendida mientras fuera baja la temperatura. El HonestyBar tiene vino, cava y picoteo en autoservicio, sin horarios. No hay que organizar nada.
La leña va con un pequeño suplemento y se pide al llegar. Lo demás lo pone el frío de fuera y el calor de dentro.
Para un fin de semana de invierno en pareja, es difícil mejorar eso.
Cómo organizar un fin de semana de invierno
Una distribución que funciona bien con dos noches:
- Tarde de llegada: instalarse, encender la chimenea y estrenar el jacuzzi
- Día completo: por la mañana, una ruta de agua o un mirador con nieve si ha caído; por la tarde, vuelta al apartamento y descanso
- Mañana de salida: un mirador cercano, desayuno con calma y carretera
Si la previsión da nieve, dejad flexibilidad para cambiar el plan: un día nevado se aprovecha mejor en cota alta o en los miradores, y los días de lluvia se disfrutan más desde dentro.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena ir a la Sierra de Cazorla en invierno?
Sí. Hay mucha menos gente, las cascadas bajan con más agua y las cumbres se cubren de nieve. Sumado a un alojamiento con chimenea y jacuzzi, es una de las mejores épocas para una escapada en pareja.
¿Nieva en la Sierra de Cazorla?
En las cumbres altas, como el Pico Cabañas (más de 2.000 m), sí nieva en invierno. En el pueblo de Pozo Alcón y las zonas bajas la nieve es más ocasional. No hay estación de esquí: la nieve es para verla y caminar, no para esquiar.
¿Qué se puede hacer un día de invierno sin subir a la nieve?
Rutas de agua cortas como el arroyo de Guazalamanco o la Cueva del Agua de Tíscar, que en invierno lucen más; miradores cercanos con vistas limpias; y planes de interior como jacuzzi y chimenea en el alojamiento.
¿Qué hay que llevar para una escapada de invierno en la sierra?
Ropa por capas, cortavientos y calzado con buen agarre para las rutas. En zonas altas puede haber hielo. Para el resto, el apartamento tiene climatización y chimenea, así que dentro no pasaréis frío.
¿La leña está incluida en el alojamiento?
En Kaukaba la leña tiene un pequeño suplemento y se pide al llegar. No está permitido traer leña de fuera para las chimeneas.
Kaukaba Apartamentos Rurales está en Pozo Alcón, Jaén, en el sur del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Cuatro apartamentos solo adultos con chimenea, bañera de hidromasaje y terraza con vistas a la sierra. Abierto todo el año.